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martes, 26 de noviembre de 2013

LITERATURA POEMAS


No cabe duda de que el mar es una eterna fuente de inspiración lírica. 
Hemos realizado una síntesis de algunos modos poéticos para nombrar o referir al mar



COMPILACIÓN DE METÁFORAS DEL MAR.
 
Hablar del mar, la mar, los mares
Es referir la mayoría de la tierra
O su caudal de lágrimas (León Felipe)
Sollozo inmenso (Amado Nervo)
Un azar (Vicente Huidobro)
Un poeta con labios de sal (Rafael Arrieta)
La Patria Universal (Rafael Alberti)
El principio y el fin de todo (José Saramago)
Una simple vista desde la ventana (Horacio Rega Molina)
Cuna de vida, camino de sueños, puente de culturas (Joan Manuel Serrat)
Una mujer esquiva (Baldomero Fernández Moreno)
La piel azul de la esplada del mundo (Alfonsina Storni)
Una sonrisa lejana dentada de espuma y con labios de cielo (Federico Gacía Lorca)
Blanco y azul tumulto de donde brota un canto inextinguible; mar paternal, mar santo (Rubén Darío)
La vieja madre cruel, gimiente que acuna eternamente (Walt Whitman)
El Padre inquieto, verde y profundo (Pablo Neruda)
El Padre de Vida, muerte sola (Vicente Aleixandre)
Un fantástico demonio (José Martí, quien lo odiaba)
El mar indefinido y mío (Henri Michaux)
El espejo, hermano querido e implacable del hombre libre (Charles Baudelaire)
Un poema donde se bañan los barcos ebrios (Jean Arthur Rimbaud)
El violento, antiguo ser que roe los pilares de la tierra (Jorge Luis Borges)
Un extraño huésped, dichoso, melancólico, turbador (Javier Sologuren)
El ritmo, golpe, dolor que convierte su sexo en abismo insondable (Stella Sierra)
El carcelero de Gracias (Evaristo Rivera Chevremont)
O en el Principio un enigma transparente y en el Fin, una lágrima azul evaporada (Enríque González Martínez)
 
Infatigable amor de peces.
Casi todo es el mar.
Azul de mar, azul profundo
Es mucho más bello el mundo
Porque tiene mar




ATLÁNTICO

(JUANA DE IBARBOUROU)

Ilustración: El ojo de la noche (Gonzalo Cuatro Dedos Brochon)

Océano que te abres lo mismo que una mano
A todos los viajeros y a todos los marinos:

Tan sólo para mí eres puño cerrado,
Para mí solamente tú no tienes caminos.

Jamás balanceará tu lomo milenario
La nave que me lleve desde esta tierra mía,
Ondulada y menuda, a las tierras que sueña
Mi juventud inmóvil y mi melancolía.

¡Ah! océano Atlántico multicolor y ancho
Cual un cielo caído entre el hueco de un mar:
Te miro como un fruto que no he de morder nunca
O como un campo rico que nunca he de espigar.

¡Ah! océano Atlántico, fiel leopardo que lames
Mis dos pies que encadenan el amor y la vida:
Haz que un día se sacien sobre tu flanco elástico
Esta ansiedad constante y este afán de partida.

- Juana Fernández Morales de Ibarbourou(Poeta uruguaya. 1895-1979)



INVITACIÓN PARA CONOCER EL MAR

(ELSA BORNEMAN)



Nadie el mismo puede ser
si lo llega a conocer...

Pocas cosas hay tan bellas
como el bello hermano mar:
la luna, el sol, las estrellas...
y dejo de comparar.
Nadie –sin verlo– imagina
la sirenita marina...

Ni el verde ensueño que espera
cuando –con mágico son–
la oleada canción marera
olea en el corazón.
Un amorcito en la playa
acaso encuentre, quien vaya.

Un amorcito playero
–con el mar como padrino–
si –además– es el primero
¡es un premio del destino!

- Elsa Isabel Borneman (Escritora argentina. 1952-2013)




MARINERO EN TIERRA 

(RAFAEL ALBERTI)

 1

El mar. La mar.

El mar. ¡Sólo la mar!



¿Por qué me trajiste, padre, 

a la ciudad?



¿Por qué me desenterraste 

del mar?



En sueños la marejada 

me tira del corazón; 

se lo quisiera llevar.



Padre, ¿por qué me trajiste 

acá?


2




Gimiendo por ver el mar, 

un marinerito en tierra 

iza al aire este lamento:



¡Ay mi blusa marinera; 

siempre me la inflaba el viento

al divisar la escollera!


38




- Madre, vísteme a la usanza

de las tierras marineras:
el pantalón de campana,
la blusa azul ultramar
y la cinta milagrera.

- ¿A dónde vas, marinero,
Por las calles de la tierra?

-¡Voy por las calles del mar!

44




Recuérdame en alta mar,
Amiga, cuando te vayas
Y no vuelvas.


Cuando la tormenta, amiga,
Clave un rejón en la vela.

Cuando alerta el capitán
Ni se mueva.

Cuando la telegrafía
Sin hilos ya no se entienda.
  
Cuando ya al palo-tinquete
Se lo trague la marea.

Cuando en el fondo del mar
Seas sirena.


-Rafael Alberti (Poeta español. 1902-1999)




ODA AL MAR

 (PABLO NERUDA) 



Aquí en la isla
el mar
y cuánto mar
se sale de sí mismo
a cada rato,
dice que sí, que no,
que no, que no, que no,
dice que sí, en azul,
en espuma, en galope,
dice que no, que no.
No puede estarse quieto,
me llamo mar, repite
pegando en una piedra
sin lograr convencerla,
entonces
con siete lenguas verdes
de siete perros verdes,
de siete tigres verdes,
de siete mares verdes,
la recorre, la besa,
la humedece
y se golpea el pecho
repitiendo su nombre.
Oh mar, así te llamas,
oh camarada océano,
no pierdas tiempo y agua,
no te sacudas tanto,
ayúdanos,
somos los pequeñitos
pescadores,
los hombres de la orilla,
tenemos frío y hambre,
eres nuestro enemigo,
no golpees tan fuerte,
no grites de ese modo,
abre tu caja verde
y déjanos a todos
en las manos
tu regalo de plata:
el pez de cada día.


 PABLO NERUDA (Poeta chileno. 1904-1973)



UN SON PARA NIÑOS ANTILLANOS

 (NICOLÁS GUILLÉN)



Por el mar de las Antillas
anda un barco de papel;
anda y anda el barco, barco,
sin timonel.

De la Habana a Portobelo,
De Jamaica a Trinidad,
Anda y anda el barco, barco,
Sin capitán

Una negra va en la popa,
Va en la proa un español;
Anda y anda el barco, barco,
Con ellos dos.


Pasan islas, islas, islas,
muchas islas siempre más;
anda y anda el barco, barco
sin descansar.

¡Un cañón de chocolate,
contra el barco disparó,
y un cañón de azúcar, azúcar,
le contestó

¡Ay, mi barco marinero
con su casco de papel!
¡Ay, mi barco negro y blanco
sin timonel!

Allá va la negra, negra,
Junto, junto al español,
Anda y anda el barco, barco,
Con ellos dos.



Nicolás Guillén (Poeta cubano. 1902-1989)


CANCIÓN DEL PIRATA

(JOSÉ DE ESPRONCEDA)



Con diez cañones por banda,

viento en popa a toda vela,

no corta el mar, sino vuela

un velero bergantín:

bajel pirata que llaman

por su bravura el Temido,

en todo el mar conocido

del uno al otro confín.

La luna en el mar riela,
en la lona gime el viento,
y alza en blando movimiento
olas de plata y azul;
y ve el capitán pirata,
cantando alegre en la popa,
Asia a un lado, al otro Europa
y allá a su frente Estambul.

"Navega velero mío,
sin temor,
que ni el enemigo navío,
no tormenta ni bonanza,
tu rumbo a torcer alcanza,
ni a sujetar tu valor.

"Veinte presas
hemos hecho
a despecho
del inglés,
y han rendido
sus pendones
cien naciones
a mis pies.

"Que es mi barco mi tesoro,
que es mi Dios la libertad,
mi ley la fuerza del viento,
mi única patria la mar.




"Allá muevan feroz guerra

ciegos reyes

por un palmo más de tierra:

que yo tengo aquí por mío

cuanto abarca el mar bravío,

a quien nadie impuso leyes.



"Y no hay playa
sea cualquiera,
ni bandera
de esplendor,
que no sienta
mi derecho
y dé pecho
a mi valor.


"Que es mi barco mi tesoro...

"A la voz de '¡barco viene!'
es de ver
cómo vira y se previene
a todo trapo a escapar:
que yo soy el rey del mar,
y mi furia es de temer.



"En las presas

yo divido

lo cogido

por igual:

sólo quiero

por riqueza

la belleza
sin rival.

"Que es mi barco mi tesoro...

"¡Sentenciado estoy a muerte!
Yo me río:
no me abandone la suerte,
y al mismo que me condena,
colgaré de alguna antena,
quizá en su propio navío.


                                                               


"Y si caigo,                      

                                                


¿qué es la vida? 


                                                       

Por perdida
ya la di
cuando el yugo
del esclavo,
como un bravo,
sacudí.



"Que es mi barco mi tesoro...



"Son mi música mejor

aquilones;

el estrépito y temblor

de los cables sacudidos,

del negro mar los bramidos
y el rugir de mis cañones.

"Y del trueno
al son violento,
y del viento
al rebramar,
yo me duermo
sosegado.
Arrullado
por el mar.

"Que es mi barco mi tesoro,
que es mi Dios la libertad,
mi ley la fuerza del viento,
mi única patria la mar".


-José de Espronceda (Poeta español. 1808-1842)

LOS PESCADORES 

(JUAN BAUTISTA GROSSO)




De madrugada
Los pescadores
En sus barquitas
Van a la mar.

Llevan sus redes
Y sus canciones
Los aguerridos
Lobos de mar.

Cuando anochece
Llegan al puerto,
Vienen cargados
Con su manjar:

Corvinas negras,
Lisas y rayas,
Ostras, merluzas
Y mucho más.

Cuando la noche
Besa las casas
De la sencilla
Gente de mar,

                            La brisa canta

En las barquitas
La barcarola
Del verde mar

JUAN BAUTISTA GROSSO

(Poema extraído del libro “Palabras mías” compilado por Zulema Vilar de López Garré y editado por Gram Editora en Buenos Aires. 1975). Ilustración: Vilar.


VERSOS DE MAR

 (ANDRES DE PIEDRA BUENO)



Oye, María Antonia,
la música más
linda de las músicas…
¿No te gusta el mar?...

Hay un pececito
que quiere saltar
de su cárcel de agua…
¿No te gusta el mar?...

Y hay perlas que tienen
por su claridad
pedazos del día…
¿No te gusta el mar?...

Y hay coral que sirve –
no olvides: ¡Coral! –
Para las peinetas
¿No te gusta el mar?...

Y hay teclas más blancas
que granos de sal,
de un gran piano de agua…
¿No te gusta el mar?

Abre tus ojitos
y ven a pasear.
te doy mi barquito…
¿No te gusta el mar?...

Pasarán los años
y tú viajarás
¡Ay, pero no olvides
que te gusta el mar…!

El mar es un cielo,
pero musical;
¡Y Dios el pianista
del piano del mar…!


EL VIAJE 

(RICARDO POSE)



Cuando sea marinero, madre,
Por el mundo iré
Con mi blusa marinera
Y mi barco de papel.

Pequeñas velas de seda,
Pequeñas velas pondré
Sobre el casco tan pequeño
De mi barco de papel.

¡Sobre las aguas del mar
Cuánto que navegaré!
A “La Tierra Donde Nacen
Las Estrellas” llegaré.

Cien estrellas y un lucero
En mi barco cargaré
¡Cien estrellas y un lucero
en mi barco de papel!

Sobre las aguas del mar
Al puerto regresaré.
¿Qué barco tendrá la carga
de mi barco de papel?

Me gritarán:
-¡Marinero! ¡Fuerte marinero! ¡Eh!
¿De dónde traes esa carga
en tu barco de papel?

-De “La Tierra Donde Nacen
las estrellas”, allí fue.
¡Pero tiene que ir un niño
en un barco de papel!


RICARDO E. POSE

(Poema extraído del libro “Palabras mías” compilado por Zulema Vilar de López Garré y editado por Gram Editora en Buenos Aires. 1975). Ilustración: Vilar.


LAS AGUASVIVAS (MARIA ELENA WALSH)

Las aguasvivas

a la deriva,

medusas transparentes,
inofensivas.
Gelatinosas,
tornasoladas,
las lleva la corriente,
ellas no nadan.



Sobre las olas

en comitiva,
nunca una sola,
flotan pasivas,
bellas durmientes
las aguasvivas,
qué buena gente.



No las afligen

sexo ni seso.
Vegetan y procrean
con un bostezo.
En mar picado
no se extravían,
el viento las arrea
a una bahía.



Pero se erizan

si alguien las roza
y, traicioneras
y venenosas,
clavan los dientes,
las aguasvivas…
qué buena gente.



No tocan fondo,

son adhesivas,
quizá por eso siempre
están arriba.
Naturalmente,
con desparpajo,
prosperan succionando
a los de abajo.



Si un cataclismo

las desordena
las aguasvivas
sobre la arena
se mueren de repente.
Qué gente
buena.

SINFONÍA EN GRIS MAYOR
(RUBÉN DARIO)


El mar como un vasto cristal azogado
refleja la lámina de un cielo de zinc;
lejanas bandadas de pájaros manchan
el fondo bruñido de pálido gris.

El sol como un vidrio redondo y opaco
con paso de enfermo camina al cenit;
el viento marino descansa en la sombra
teniendo de almohada su negro clarín.

Las ondas que mueven su vientre de plomo
debajo del muelle parecen gemir.

Sentado en un cable, fumando su pipa,
está un marinero pensando en las playas
de un vago, lejano, brumoso país.

Es viejo ese lobo. Tostaron su cara
los rayos de fuego del sol del Brasil;
los recios tifones del mar de la China
le han visto bebiendo su frasco de gin.

La espuma impregnada de yodo y salitre
ha tiempo conoce su roja nariz,
sus crespos cabellos, sus bíceps de atleta,
su gorra de lona, su blusa de dril.

En medio del humo que forma el tabaco
ve el viejo el lejano, brumoso país,
adonde una tarde caliente y dorada
tendidas las velas partió el bergantín...

La siesta del trópico. El lobo se aduerme.
Ya todo lo envuelve la gama del gris.
Parece que un suave y enorme esfumino
del curvo horizonte borrara el confín.

La siesta del trópico. La vieja cigarra
ensaya su ronca guitarra senil,
y el grillo preludia un solo monótono
en la única cuerda que está en su violín.

Rubén Darío (Poeta nicaraguense. 1867-1916)



LA MAR
(ESTANISLAO DEL CAMPO)



-¿Sabe Que es linda la mar?
-¡La viera de mañanita,
cuando a gatas la puntita
Del sol comienza a asomar!

Usté ve venir esa hora
Roncando la marejada,
Y ve en la espuma encrespada
Los colores de la aurora.

A veces, con viento en la anca
Y con la vela al solsito,
Se ve cruzar un barquito
Como una paloma blanca.

Otras, usté ve patente
Venir boyando un islote,
Y es que trai un camalote
Cabestriando la corriente.

Y con un campo quebrao
Bien se puede comparar,
Cuando el lomo empieza a hinchar
El río medio alterao.

Las olas chicas, cansadas
A la playa a gatas vienen,
Y allí en lamber se entretienen
Las arenitas labradas.

Es lindo ver en los ratos
En que la mar ha bajao
Cair volando al desplayao
Gaviotas, garzas y patos.

Y en las toscas es divino
Mirar las olas quebrarse,
Como al fin viene a estrellarse
Embravecida la mar.

Parece que el Dios del cielo
Se amostrase retobao
Al mirar tanto pecao
Como se ve en este suelo.

Y es cosa de bendecir
Cuando el Señor la serena,
Sobre ancha cama de arena
Obligándola a dormir.

Y es muy lindo ver nadando
A flor de agua algún pescao:
Van, como palta, cuñao,
Las escamas relumbrando.

Estanislao del Campo (Escritor argentino.1834-1880)
  


                                                     CANCIÓN MARINERA
(LEÓN FELIPE)



Todos somos marineros,
marineros que saben bien navegar.
Todos somos capitanes,
capitanes de la mar.
Todos somos capitanes
y la diferencia está
sólo en el barco en que vamos
sobre las aguas del mar.
Marinero, marinero;
marinero... capitán
que llevas un barco humilde
sobre las aguas del mar...
marinero... 
capitán...
no te asuste
naufragar
que el tesoro que buscamos,
capitán,
no está en el seno del puerto
sino en el fondo del mar
León Felipe (Poeta español. 1884-1968)



DOLOR
(ALFONSINA STORNI)




Quisiera esta tarde divina de octubre
pasear por la orilla lejana del mar; 

que la arena de oro, y las aguas verdes,
y los cielos puros me vieran pasar.

Ser alta, soberbia, perfecta, quisiera,
como una romana, para concordar 

con las grandes olas, y las rocas muertas
y las anchas playas que ciñen el mar.

Con el paso lento, y los ojos fríos
y la boca muda, dejarme llevar; 

ver cómo se rompen las olas azules
contra los granitos y no parpadear; 

ver cómo las aves rapaces se comen
los peces pequeños y no despertar;

pensar que pudieran las frágiles barcas
hundirse en las aguas y no suspirar; 

ver que se adelanta, la garganta al aire,
el hombre más bello, no desear amar...

Perder la mirada, distraídamente,
perderla y que nunca la vuelva a encontrar:

y, figura erguida, entre cielo y playa,
sentirme el olvido perenne del mar.


Alfonsina Storni. (Poeta argentina 1892-1938)